VATICANO/ABUJA.- El papa Benedicto XVI expresó ayer su "profunda tristeza" por los atentados perpetrados contra iglesias católicas en Nigeria, que dejaron al menos 40 muertos en Navidad.

El pontífice calificó de "gesto absurdo" los ataques y llamó a "rezar por las numerosas víctimas", en la oración del Ángelus. También lanzó un llamado para que el país "con la contribución de todas las fuerzas sociales, recupere la seguridad y la paz". "La violencia es un camino que sólo lleva al dolor, la destrucción y la muerte; el respeto y el amor son el camino para hallar la paz", subrayó.

"Muchos cristianos en diferentes partes del mundo están expuestos a persecuciones y, a veces, también al martirio. Como en la antigüedad, el fiel seguimiento del Evangelio puede exigir el sacrificio de la vida", remarcó el Papa, quien agregó que el que se aferre a su fe, será salvado. Además, instó a orar "para detener el brazo de la violencia que siembra la muerte, y para que en el mundo pueda reinar la justicia y la paz".

Los atentados tuvieron como objetivo varios templos y los servicios secretos del primer productor de petróleo de África y el país más poblado del continente con 160 millones de habitantes, de los cuales la gran mayoría profesa el Islam. Los cristianos habitan sobre todo en el sur, pero el mayor ataque fue en la capital.

Las autoridades nigerianas intentaban esclarecer la ola de atentados, pese a que el presunto vocero del grupo islamista Boko Haram (con contactos con Al Qaeda), Abul Qaqa, los reivindicó. "Estamos investigando más allá de esta secta, porque otra gente empeñada en desestabilizar al Gobierno es capaz de hacer cosas así en nombre de ellos", puntualizó el portavoz oficial, Richard Oguche.

Por su parte, un asesor en temas de seguridad del presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, negó que las causas fueran realmente de carácter fundamentalista. Se trata de un "innecesario baño de sangre con objetivos que no se ajustan a ningún principio religioso auténtico", dijo, con reserva de nombre.

Para el Presidente nigeriano, en tanto, "estos actos de violencia contra ciudadanos inocentes son una afrenta injustificada contra nuestra seguridad y libertad colectivas". "El Gobierno no vacilará en su determinación de llevar ante la Justicia" a los autores, aseguró.

Boko Haram se adjudicó la autoría del atentado explosivo suicida contra la sede de Naciones Unidas en Abuja, en agosto de este año, que dejó 24 muertos. También reivindicó una ola de sangrientos ataques en la víspera de la Navidad de 2010. El jueves y el viernes habían protagonizado violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y el Ejército, que dejaron unos 100 muertos. (AFP-DPA)